miércoles, 23 de noviembre de 2011
Usura
Por Miguel Serrano
Con esta palabra, Ezra Pound sintetizó el mal profundo de la época más Oscura. Su famoso Canto XLV "Usura", es también un Manifiesto en contra de este tiempo maldito. La razón fundamental que llevó a Ezra Pound a ponerse de parte de Hitler en la Gran Guerra es que fue el nacionalsocialismo que destruyó la servidumbre al interés del dinero. Es decir, la Usura. Y es ésta también la última razón de la declaración de guerra total a Hitler y al Hitlerismo por parte de los poderes del judaísmo internacional, de los sirvientes del Demiurgo Jehová, del Enemigo, del Señor de las Tinieblas. Hitler les privaba de su arma siniestra, por medio de la cual se ha esclavizado al mundo. El análisis de nuestra situación, de la de otros países de nuestro continente y del llamado Tercer Mundo ha sido hecho poniendo como piedra angular el Protocolo XX de los Sabios de Sión sobre los empréstitos contraídos en el extranjero. Se puede ver que esta deuda externa será también eterna, alcanzando cifras inmensas, de pesadilla. Y así como el país se endeuda en el extranjero al capital usurero internacional, con intereses siempre en aumento, del mismo modo el particular se endeuda internamente a un igual interés usurario con la banca interna, que, a su vez, depende por otros préstamos del supercapitalismo exterior. Mientras tanto el organismo de control, creado por el capital internacional judío "El Fondo Monetario Internacional", vigila y dirige con mano férrea el suicidio de las agrupaciones nacionales. Chile ha pasado a ser el mas obediente de los suicidas, el más aplicado de los autodestructores de su propio pueblo y de sus trabajadores indefensos. El mas obediente cumplidor de todas las ordenes del amo sádico. Sombrero (gorra) en mano pide y pide prestado para poder pagar el interés del interés de sus prestamos crecientes y acata las ordenes que látigo en mano, el prestamista le hace llegar a través de su capataz y encomendero El Fondo Monetario Internacional. A continuación vamos a reproducir algunos párrafos de "El Manifiesto para el quebrantamiento de la Servidumbre del Interés del Dinero" que fue el antídoto que el hitlerismo descubriera contra el "Protocolo XX" de los Sabios de Sión. y que, al ser aplicado en Alemania, destruyó esa servidumbre y estuvo a punto de aniquilar de una vez y para siempre el virus de la Usura. Se dejó en claro que, en todo momento y lugar puede una nación, un conglomerado humano, intentar salvarse de la catástrofe y de la destrucción. La fórmula la dio el Nacionalsocialismo, el Hitlerismo. Y el peligro fue tan grave para la ponzoña judaica, que se decidió urgentemente la guerra total contra el Genio de los gentiles. Por miedo de que los pueblos, aún hoy, vuelvan hacia Él sus ojos desesperados, ante la agonía que viven y ante el fracaso de los sistemas que se dan como única alternativa, marxismo, capitalismo, se ha inventado toda esa parafernalia del "holocausto del pueblo elegido de jehová", de los crímenes nazistas, de la persecución, la tiranía, la esclavitud, los genocidios raciales y demás argumentos con que se moviliza la emoción de las masas, se obnubila la mente y se impide ver la realidad a los arios idiotizados y a los animaleshombres. Todo ha sido planeado así cuidadosamente y con siglos de antelación. Los mismos "Protocolos" lo dicen. Creen poder valerse del Genio de los gentiles, utilizarle para cumplir sus planes hasta sus últimas consecuencias: La imposición de su Mesías-Golem, de su maquinaria cibernética, sobre la razón y carne de los esclavos, convertidos ya en un amasijo de barro y excremento. El autor de "El Manifiesto contra el Interés del Dinero" fue Gottfried Feder. Sus principios fueron aplicados por Hitler, una vez llegado al poder en Alemania. De importancia capital es poder conocer que Feder era miembro permanente de La Sociedad Esotérica de Thule (la Thulegesellschaft) de la que también lo fueran, como miembros invitados Adolf Hitler, Rudolf Hess y Alfred Rosenberg, entre otros altos dirigentes del nazismo De este modo, la doctrina aplicada, el antídoto contra el virus judío contra su "esoterismo" de magia negra y de la Cábala numeral, del “interés del dinero", fue toda una operación de magia aria, de esoterismo hiperbóreo, nórdico y polar. He aquí algunos extractos reveladores para Chile y los chilenos de hoy, para los sudamericanos y todos los pueblos que gimen bajo el yugo del capital judío internacional:
"El único remedio, el remedio radical para la curación de la humanidad sufriente es: el quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero. Este quebrantamiento significa la única posible y definitiva liberación del trabajo productor de las potencias del dinero que dominan secretamente el orbe. El quebrantamiento de la servidumbre del interés significa la restauración de la libre personalidad, de la salvación del hombre de la esclavización y también de la fascinación mágica en que su alma fue enredada por el consumismo”. (El Manifiesto dice "mammonismo"; pero hemos adaptado el término a los tiempos presentes de Chile y de las doctrinas judías de los "boys" de la Escuela de Chicago y del judío Milton Friedman. En Chile inventaron los préstamos en U.F. --Unidades de Fomento-- que obligan al deudor a vivir apenas para pagar el interés del interés, como diría Feder). "Quien quiere combatir el capitalismo de verdad debe quebrar la servidumbre del interés" "Es bien sorprendente ver cómo la ideología marxista, desde Marx y Engels, comenzando por el Manifiesto Comunista y subiendo hasta el programa de Efurt, especialmente Kautzky (todos judíos) y también los actuales mandatarios socialistas, se detienen como ante una voz de mando ante los intereses del capital prestamista. La santidad del interés es el tabú; el interés es lo más sacrosanto, también para los comunistas (que igualmente 'ayudan' a sus socios -Comecón- cobrando enormes intereses en dinero y en sangre). Sacudir el interés no lo ha osado nunca nadie. (Sólo los templarios prestaban sin interés.) Mientras la propiedad, la nobleza, el honor, la seguridad de la persona y de los bienes, los derechos de la Corona, las convicciones religiosas, el honor castrense, la patria y la libertad están puestos más o menos fuera de la ley, el interés es sagrado e intocable. Noli me tangere! Su peso gigantesco arrastra a la nave estatal al abismo; es un enorme engaño, fraguado pura y exclusivamente en beneficio de las grandes potencias del dinero". "Los grandes poderosos del dinero están, por cierto, como última fuerza impulsora detrás del imperialismo anglo-americano que abarca el mundo. Las grandes potencias del dinero han financiado efectivamente la horrible matanza de seres humanos de la Guerra Mundial. Las grandes potencias del dinero ciertamente como propietarias de todos los grandes periódicos, han envuelto al mundo en una red de mentiras. Han excitado con placer todas las pasiones bajas, el ansia de lujo, el consumismo, los anhelos absurdos y las utopías... El espíritu del consumismo sólo quiso conocer cifras de exportación, de riqueza nacional, expansión, proyectos de la gran banca, financiación internacional, etcétera. Y ha conducido a la ruina de la moral pública, al hundimiento de los círculos dirigentes en el materialismo y el ansia de placer, a un achatamiento de la vida nacional, factores todos que son culpables del terrible derrumbe.” "El interés, la afluencia de bienes sin esfuerzo y sin fin, la posesión de dinero sin ninguna clase de trabajo (el judío tiene que 'dedicarse a orar a su Dios') es lo que ha hecho crecer las grandes potencias del dinero. El interés del dinero es el principio criminal del cual se genera la Internacional Dorada" -El supercapitalismo-. "Y el Derecho Romano, sobre el que se basa nuestra legislación, esta hecho para proteger el gran capital y la usura; porque es el Derecho al servicio de una plutocracia”. "El ansia de interés insaciable del gran capital prestamista es la maldición de toda la humanidad trabajadora. El ingreso de la casa Rotschild, de los Cahn, Löeb, Speyer, Schiff, Morgan, Vanderbilt y Astor, estimada en conjunto en por lo menos sesenta o setenta mil millones (en aquellos años), con un rédito de un 5% de interés, significa un ingreso para estas ocho familias (judías) de 5-6 mil millones, tanto o más que las entradas anuales del 75 % de los contribuyentes de Prusia, en 1912, con un censo de 21.000.000, aproximadamente. Ocho multimillonarios tienen tantos ingresos como 38 millones de alemanes”. "Mediante una intensa campaña de esclarecimiento se deberá poner en evidencia al pueblo que el dinero no es ni debe ser otra cosa sino un bono por trabajo efectuado; que toda economía altamente desarrollada necesita del dinero como medio de intercambio; pero que con todo esto queda cumplida la función del dinero, y que de ninguna manera le puede ser conferido al dinero, mediante el interés, un poder sobrenatural de crecer por si mismo a costa del trabajo productivo”. "¡Desamparados balbucean los pueblos! Un ardiente ansia, un clamor por la salvación pasa a través de las masas engañadas, con sus esperanzas frustradas. Con risas y bailes, con cinematógrafos y desfiles, se trata de engañar al pueblo para que olvide su lamentable destino, la traición, la terrible desilusión, la herida interna... También en Rusia, la socialización, la estatización, ha probado ser un fracaso. Y cuando la desesperación de todo el pueblo cunde, las bandas mongólicas, el terror sangriento, las bayonetas solamente son capaces de proteger a los tiranos de la venganza del pueblo engañado y explotado...” "También nosotros terminaremos así si continuamos dejando que el gobierno siga en manos de los especuladores internacionales, representantes de la burguesía expoliadora y de los miembros de una raza (antirraza) extraña a la esencia del pueblo alemán".
Esto se aplica a Chile hoy casi en el detalle. Somos ya los esclavos de la usura y del Contralor de la Usura, del Fondo Monetario Internacional. Podríamos seguir reproduciendo el luminoso Manifiesto Nacionalsocialista en su totalidad; pero no es necesario. Ya hemos captado su esencia, y ello sólo importa. ¿Cuál es la solución que la Alemania de Hitler aplicara al final? Cambiar el valor dinero por el valor trabajo. Una solución simple, como el huevo de Colón. Alemania no tenía dinero, pero si tenía el trabajo formidable de su pueblo para pagar su deuda de guerra, impuesta por el Tratado de Versalles. Y con ella pagó, con el producto de su trabajo. Nosotros no tenemos este soberbio trabajo alemán, pero tenemos también un trabajo hábil y esforzado. Y tenemos nuestras materias primas, elaboradas o semielaboradas. Con ellas podríamos pagar. Pero si sólo pretendiéramos intentarlo, caería el Gobierno que lo propusiera. A Alemania le declararon la guerra planetaria. A Chile sólo les bastaría con que se moviera un solo dedo de la mano judía. A toda la América del Sur la mantienen dividida para ello, con problemas de fronteras y de reivindicaciones nacionales. Chile es el más vulnerable. La sombra permanente de una posible guerra chileno-argentina es mantenida por medio de judíos enquistados en la prensa de Buenos Aires, en las delegaciones para las negociaciones de los acuerdos y por la acción de las logias masónicas. Por todos los medios se tratará de evitar un entendimiento general latinoamericano para enfrentar el problema de la deuda externa y de los intereses crecientes y usurario. Se tratará de usar a “alumnos aplicados" como agentes de desacuerdo, instándolos a que negocien por separado, premiándolos por su fiel cumplimiento en el pago de los intereses de los intereses de los intereses, de los préstamos hechos y renovados para pagar sólo esos intereses. Y Gottfried Feder afirma que la solución de todo el infernal asunto se encuentra precisamente en la bancarrota estatal, como el único medio de salvación de las economías nacionales. Sólo así los pueblos de hoy, de esta coyuntura de la historia, cuando el judío se cree triunfador y dueño del mundo, pueden llegar a liberarse de sus garras y escapar del círculo de magia negra en que los tienen aprisionados, "hipnotizados", como a las víctimas de su Serpiente. He aquí la solución, la única solución verdadera: dejar de pagar, declararse en quiebra, en bancarrota nacional. ¿Y qué puede pasar? Nada. absolutamente nada. Sólo un renacer del espíritu nacional, una liberación. Los judíos de Norteamérica y de Rusia no van a declarar la guerra conjunta a su universo de deudores. Aunque sí, desesperados, podrían declararse la guerra entre ellos. Cosa que harán de todos modos, pues sus regímenes ya están fracasados. Tampoco van a poder meter a los países a la cárcel, como en Chile se ha hecho con los empresarios del "consumismo", que se declararon en quiebra después de haber sacado sus capitales fuera del país. En este caso, el dinero y el mismo oro de los acreedores habrían dejado de tener valor alguno. Sólo el trabajo, los alimentos, las materias primas recuperarían su importancia. Y el dinero, pero sólo como medio de intercambio. Se habría destruido el interés, el caldo de cultivo del microbio, del virus planetario y galáctico. ¡Utopía, sueño vano! Porque el Führer ya se fue y no retornará tan pronto. No antes de que lo lloren todos los seres y hasta los minerales y las plantas, como a Baldur. No se encontrará el país capaz de arriesgarse, el gobernante puro, honesto, leal, grande, como para preferir el sacrificio, el riesgo, el honor, el combate, antes que defraudar a su pueblo y permitir que lo desangren. Preferir la muerte antes que la ignominia de la esclavitud. Es cuestión de raza. En todo el ámbito de nuestro mundo sudamericano, sólo un país ha tenido estos impulsos, sin fructificar: Argentina. Debemos reconocerlo y admirarlo, aun como destellos de un fuego fatuo. Y ello, a pesar de que Argentina se ha prestado para realizar el trabajo del Enemigo, provocando continuamente a Chile, casi al punto de producir la guerra tan deseada por aquellos que saben que la complementación y la unión de estos dos países crearía un centro irresistible de energía y magnetismo. Una posibilidad etnológica en el Cono Sur, en la Hiperbórea sudpolar. Y el Manifiesto Nacionalsocialista dice:
"La supresión del pago de intereses no es una bancarrota estatal disimulada. El fantasma de la bancarrota estatal es, en efecto, un ogro de cuentos infantiles inventado por las potencias prestamistas".
Ante el solo indicio auténtico de que un deudor pueda dejar de pagar los intereses y hasta la deuda, la banca judía internacional empezará por bajar los intereses, dará facilidades, declarará moratorias, y, por último, hasta condonará la deuda, con tal de no tener que enfrentar el horror de el dinero deje de valer lo que para el judío vale. Que llegue a no valer nada fuera de ser un medio de intercambio. Aceptará todo esto con el conocimiento de "viejos luchadores" de que la memoria del goym , de los animales-hombres y también de los arios embrutecidos es breve. Y de este modo, dentro de muy poco volverá a prestar con intereses (comenzando con intereses bajos o disimulados). Y así el caldo de la Usura le permitirá seguir subsistiendo sin trabajar, explotando el trabajo de los otros y "orando a Jehová", para preparar el advenimiento de su Rey-Mesías. Pero antes de llegar a una situación tan extrema, el capital internacional hará uso de todos sus expedientes conocidos y desconocidos: asesinatos y cambios de gobiernos de los gentiles, guerras locales (Argentina y Chile, Irán e Irak, Libano, etcétera), amenazas, informes monetarios, divisiones, enemistades. Sólo en un punto de la tierra esto se logró: en la Alemania de Adolf Hitler, en su Tercer Reich. Por eso Ezra Pound estuvo con él aún en contra de su país de usureros y de judíos; por eso lo estuvo John Amery, el inglés; Wi1liam Joyce, el irlandés; Robert Brasillach, el francés; Knut Hamsun el noruego y lo estoy aún yo, el chileno. Porque, como dice Ezra Pound en su inmortal Canto:
"Con usura no hay hombre que tenga casa de buena piedra. Con usura no llega al mercado la lana, no aportan las ovejas ganancias con la usura. La usura es una peste, la usura embota la destreza de la hilandera. Tu pan siempre será de harapos rancios, seco será tu pan como papel, sin trigo de montaña, harina fuerte. Con usura la línea se hace tosca, con usura no hay límites precisos y no hay hombre que encuentre lugar para vivir. Sin piedra está el picapedrero, sin hilo el tejedor. Pietro Lombardo no llegó por la usura. Porque con la usura ningún cuadro está hecho para perdurar, ni para vivir con él, sino para venderse, venderse con premura. Pier della Francesca, ni Angelico llegaron por la usura, ni catedral alguna de piedra firmada: Adamo me fecit. La usura oxidara el cincel, enmoheciera el arte, el artesano... Cadáveres se aprestan al banquete por orden de la Usura."
domingo, 28 de septiembre de 2008
Un trozo más para el torpe de la izquierda

No soy de las personas que viajan a las montañas de la inspiración con alguna bebida embriagante, un buen tabaco u otro tipo de droga, como muchos prefieren, o de los que son adictos algún encaje o tela para sentirme bien mientras escribo. No puedo imaginarme frente a la computadora o mi cuaderno para escribir con cinco, seis o quizás más barras de chocolate, alguna fruta o un producto altamente dulcificado, de esas que el médico suele prohibir a los diabéticos. Son los pasteles o los dulces los alimentos que me acompañan en el monte de la concepción, donde las Musas toman sombra bajo el Árbol de la Sabiduría rodeada de artistas. Hablar de chocolates nos remonta la imagen del clásico obeso sueco con el rostro oscurecido por el dulce; a los corredores africanos que parecen hombres de chocolate. El xocolatl es uno de los legados más deliciosos heredados por los prehispánicos, cada vez que estoy bajo su influjo mientras escribo, mis sentidos se agudizan y puedo ver, oír, lamer u oler lo que escribo.
Un ambiente apropiado para escribir no tiene que ser forzosamente en una habitación, sino que le doy importancia a otros factores: una buena iluminación, con ventilación y muy silencioso. Prefiero los lugares donde no haya mucha gente, disfruto de la soledad implacable porque me ayuda a pensar e idealizar bien el texto pronto a nacer. Con esto no me declaro como un individuo antisocial sino que hay momentos y lugares para todo; la intimidad es un elemento indispensable para construir un texto. Si estoy en mi casa a la hora de escribir, tomo una ducha con agua tibia y me hago un masaje en los hombros o las piernas. Además de los dulces, suelo acompañarme de mi mascota en mi regazo o escucho música que esté de acuerdo con lo que voy a escribir. Si deseo un cuento nostálgico, escucho blues o jazz; cuando es alegre escucho melodías que inciten a bailar; el tango es indispensable al escribir un texto erótico.
Jamás me concentro si hay otra persona en la habitación.
lunes, 31 de marzo de 2008
Otilia frente al espejo
En la contraportada de la edición que tengo del libro señala: “Pocos escritores asumen la osadía de titular sus obras con nombres y apellidos […] supone la oferta de una historia de vida lo suficientemente atractiva como para sostenerse a lo largo de las páginas”. Estoy de acuerdo, porque la historia sí es lo bastante atractiva como para sostenerse.
Sergio Galindo, a través de esta obra, nos describe muy bien los sucesos sociopolíticos que ocurrieron a principios del Siglo XX en México. Me refiero a la revolución armada ocurrida en 1910, en el cual se defendía primordialmente el reparto agrario. Además, describe las celebraciones del Centenario de la Independencia que ocurrieron, al igual que en todo el país, en el puerto de Veracruz.
La vida en los pueblos pequeños es coloquialmente descrita como pueblo chico, infierno grande. Y sí, esta frase describe muy bien a Las Vigas[4], lugar enigmático donde se desarrolla la trama de este libro. Los pobladores tienen una vida muy sencilla muy ligada a la agricultura y al comercio local. Como en otros lugares, en Las Vigas existen familias acaudaladas y reconocidas; entre éstas se encuentran los Rauda, cuya riqueza se debe a gran parte por el trabajo del patriarca: Don Isaac, padre de la protagonista: Otilia.
Hermosa mujer que transita en las calles polvosas del pueblo, cuyos contoneos provoca suspiros en los varones y el refunfuño de las damas. Sus vestidos ceñidos muestran las curvaturas y los senos. Aquel cuerpo hecho por artistas celestiales es buscado por las miradas lívidas del sexo masculino; Otilia es símbolo de la dualidad: odiada y amada. Su belleza sin comparaciones causa entre las demás féminas problemas e incluso enfrentamientos verbales; es decir, su encanto no es visto como un signo de la perfección estética femenina sino como un problema familiar e incluso social. No es recatada ni sumisa. Su hermosura lo toma como medio para manipular al hombre. Pero esas características son propias de la cortina que cubre a un ser bastante complejo, una niña que se siente indefensa, que está cansada de las decisiones que se toman por ellas —incluyendo la boda planeada por sus padres con un detestable hombre y a quien no ama: Isauro Peña —; ente que navega por un mundo en busca de lo que todos los demás buscan: el amor. Claro que lo encuentra, está en una de las figuras más trascendentales e importantes de la obra: Rubén Lazcano[5]. El encuentro de ambos personajes es muy efímero; ella lo descubre en el recinto que “se llenó de la suficiente claridad […] en el piso, boca abajo, sobre un charco de sangre brillante […] Revisó con la mirada el cuerpo y notó que la sangre manaba del muslo derecho […] la herida, con los movimientos, volvía a sangrar con abundancia” (Galindo, Los encuentros, 2001).
El ambiente nostálgico que destella la obra se debe al esperado abandono o desaparición de Rubén. La protagonista se sumerge en un mar de soledad con un corazón roto que espera ser reparado por el revolucionario que la dejó; entra en una corriente de brazos, de vellos y de sexos masculinos para olvidar el dolor. Se convierte en la mujer del pueblo, la que todos desprecian pero todos aman o se han acostado alguna vez con ella. Los únicos con quien mantiene una amistad muy íntima, aparte de Prudencio —un miembro más de la clase rica del pueblo—, son Doña Genoveva y Melquiades[6]. A cada paso que ella da, éstos fungen como escuderos para protegerla, pues es la única del pueblo que los trata con cariño. La muerte de Genoveva marca la ruptura de la actitud sumisa que mostraba su hijo; pronto se convertirá en un exhibicionista que tiene tendencias voyeristas.
Era un secreto a voces lo que hacía Otilia en las ruinas de doña Genoveva, pero ocultaba sus amoríos de una noche por algún motivo. No era por Isauro Peña, su marido infiel, sino por su padre, un hombre muy respetado en las Vigas. Ella odiaba a su esposo por múltiples razones[7] —uno de los más importantes es que asesinó, con ayuda de Abundio y Fructuoso (dos norteños), a sus suegros porque él quería su herencia—. Ella nunca lo denuncia ante las autoridades porque decide tomar venganza; no lo mata mas lo hace sufrir con una perversidad admirable[8]. Lo que en realidad Isidro buscaba en Otilia no era una fiel y sumisa, sino el patrimonio que heredaría de los Rauda.
Las otras dos puntas del triángulo amoroso
Rubén
Sergio Galindo construyó tres personajes bastante complejos, reflejo de lo que es el hombre, y por ello se debe a que su obra tenga su lugar dentro de la literatura mexicana.
El torbellino entra por la puerta y se instala en el suelo de una de las habitaciones. Mientras que el viento purificaba el ambiente, quitando el olor a vejez y olvido de la casa de los Rauda, sufría un hombre, una leyenda viviente, debido a una bala que perforó su cuerpo. El dolor no era más que la advertencia de la ironía trágica, era un revolucionario solitario que arrasaba cuarteles y acribillaba sin misericordia a los enemigos. Lo hacía para liberar a los campesinos de los constantes y sanguinarios ataques de las guardias blancas —ejército asesino que destruía bajo las órdenes de los terratenientes porfiristas— para buscar el autor intelectual de la muerte de su padre; culpa inmediatamente al amante de su madre: Isauro Cedillo, un hombre poderoso y de temer. Al ver el cadáver de su progenitor, el odio, una bestia oscura y caliente, lo cubrió cuestión de segundos. El odio lo llevó a realizar innumerables actos de gallardía, su fama empujó un torbellino de vientos de libertad que cayó sobre los enardecidos corazones de los campesinos. Bajo la leyenda se guarda una gran verdad: la venganza. Comenzó como una descarada mentira[9] para desacreditarlo. La gente le temía, creían que surgió del Inframundo y que era el azote del demonio. Rubén, como el diablo, era la dualidad andante. Su rostro infantil escondía una desdicha inimaginable y una violenta virilidad, su humanismo empujaba a la rebelión y el odio de los enemigos. Era el demonio, nacido en la casa de unos ricos terratenientes, y el rebelde que alentó a los campesinos a defender sus tierras.
Rubén, el azote de la libertad, se acostumbró a la vida errante, siempre era acechado, cual bestia salvaje, por el inmenso precio que se le puso a su cabeza. Se movía como el viento, arrojando contra el suelo los vestigios de una infancia transgredida por una repentina traición. Era una sombra inalcanzable que se resbalaba entre los dedos de los caza recompensas y guardias blancas. Una sabandija que sabía por dónde moverse y esconderse. Muchos habitantes juraron haberle dado muerte o herirlo, otros sólo decían que lo vieron pasar sobre el lomo de su bellísimo caballo. Estas visiones hacia al Protegido de la Muerte le ayudaron en sus escapes por las sierras, porque creaban una neblina para confundir a las autoridades. Él, como torbellino, alteró la vida de la Rauda, la sometió a un universo de emociones y crisis. Hombre solitario por naturaleza, jamás bajó la guardia, estaba enamorado de Otilia mas no sabía cómo demostrárselo. Se desvaneció en el horizonte, tras haber restablecido su salud, para nunca volver.
La aparición de Tomás, un presunto homicida, marca el inicio de un devastador final. Rubén nunca pudo demostrar aquel amor porque muere en manos de aquel joven, con nombre de santo, contratado por su propia amada para darle muerte. Empieza la llovizna que pronto se convierte en una feroz tormenta y llegará a las Vigas para llevarse otras vidas: la de Otilia e Isidro.
Melquiades
Estar cerca de Otilia significaba salir herido, tarde o temprano, de una u otra manera. Melquiades, el mejor amigo de Otilia, es un elemento trascendental en la novela, porque él será el protector de Otilia, quien encarará todos los problemas o las demandas que su protegida le exigiría. Melquíades, un niño crecido, es el personaje más enigmático y nunca se sabe cuál será su próxima reacción. Busca en la soledad, en compañía de su fiel perra, olvidarse de lo que no es posible dejarlo en el aire. Un amor no correspondido, un amor que evoluciona hacia una obsesión. A este personaje hay que ponerle mucha atención, porque su soledad converge hacia la locura tras ver cómo el amor de su vida se desvanece bajo las puñaladas y las ropas se tiñen de un rojo enloquecedor. Melquíades, ser abrupto de cualidades distintas, rompe con el estadio de pasividad que le caracteriza para tomar venganza de aquellas personas que lastimaron de una u otra manera a Otilia. Primero, asesinó a Tomás porque mató a Otilia y después a Isidro. Melquiades es la ingenuidad presente en la obra, es el símbolo de la represión y la discriminación hacia las personas de clase baja.
En México, es muy conocido que en cuanto a sexualidad, el hombre tiene mucho más libertad que las mujeres; a la segunda se le reprime debido a la de sumisión muy arraigada en la cultura del mexicano. Aquella que está en contra de dicha idea se le rebaja y peor cuando ella explota su sexualidad. A grandes rasgos, el modelo típico de la mujer perfecta debe cumplir tres características: físicamente hermosa[10], discreta y sumisa[11]. Otilia Rauda cumple sólo con la primera y deshecha las otras dos porque atenta contra su personalidad. A lo largo del ensayo se han mencionado lo que la hacen peculiar[12] que comparándolo con el modelo que se explicó, la protagonista es un ente atípico porque lo contradice.
Abordando sólo la obra literaria, la trama está muy bien llevada porque nunca deja al lector ninguna duda o laguna que pueda dificultar su comprensión. Las expectativas que, como lector, fueron cumplidas totalmente. Sergio Galindo construye tres personajes conmovedores e inolvidables, uno de los tantos motivos por el cual Otilia Rauda ganó su lugar dentro de la literatura mexicana.
[1] Es indudable que, como en todas las religiones, el catolicismo deja en sus creyentes una fuerte influencia construida por ideas que han evolucionado a lo largo de los siglos. Aunque muchas de esas ideas son buenas, otras son estúpidas o hasta cierto grado nefastas. Esta religión da un poco más de libertad —aunque en el pasado había represión en muchos aspectos de la vida—. Pero también posee ideas bastante incongruentes, nefastas y machistas para la época en que se vive; sólo por dar un ejemplo, se relega al homosexual pues es considerado como un ser que atenta contra las leyes de dios; es un ente antinatural.
[2] Para evitar confusiones, hay que aclarar que Otilia Rauda se desarrolla durante la revolución mexicana y en los años de pos guerra. Entonces, los datos que se dan es simple referencia para poder comprender la obra, aunque también hay que aclarar —valga la redundancia— que en México la mujer ha trascendido en muchos aspectos de la vida y profesionales, incluso hay un intento de la mexicana para superarse y ser mejor. Lo anterior no quiere decir que la mujer quiere relegar al varón, sino quiere convivir junto a él. Aunque muchas veces el hombre no lo entiende.
[3]Como información extra, la película se llama “Otilia Rauda. La mujer del pueblo”, es dirigida por Dana Rothberg y con las actuaciones de Gabriela Canudas, Álvaro Guerrero, Alberto Estrella, Carlos Torrestorija, Ana Ofelia Murguía, Julieta Egurrola, Carlos Cardán y Martha Papadimitriou. Duración: 110 minutos.
[4] El municipio de las vigas de Ramírez limita al norte con Tatatila, al este con Tlacolulan Acajete, al sur con Perote, al oeste con Villa Aldama. Fuente: http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/veracruz/municipios/30132a.htm
[5] Se describe en las primeras páginas de la obra como un revolucionario despiadado y cruel, pero conforme avanza la temática se va descubriendo que en realidad es un arduo defensor del reparto agrario y de los campesinos.
[6]Doña Genoveva era sabia en hierbas y plantas medicinales; era la hechicera o la curandera del pueblo. En cambio, su hijo Melquiades, un hombre bastante fornido y alto, era igual de inocente que un niño, pero ser primogénito de la curandera del lugar le acarreó burlas y la gota que derramó el vaso para ser despreciado fue que se embriago y armó un escándalo. Es de vital importancia observar a este personaje que, enamorado de Otilia, al dejar su actitud sumisa actuará como un vengador: “Soy malo […] pero me consuelo porque pronto me van a matar… ¡Pero antes acabo con Isidro!" (Galindo, Melquiades, 2001).
[7]Isidro Peña contagia a su esposa de blenorragia (la cual queda estéril tras recuperarse), causa de sus múltiples aventuras con otras mujeres del pueblo.
[8] Una de las más memorables, sólo por dar un ejemplo, es que lo hace enamorarse de ella para después darle una fuerte cuchillada en la espalda: acostarse con un sinnúmero de hombres del pueblo y de otros aledaños.
[9] La leyenda comenzó cuando Isauro Caudillo, junto con otros individuos, embosca a Rubén y sus peones, pero son baleados. A Caudillo se le cree muerte, pero él corre el rumor de que ocurrió al revés.
[10] Sería bastante complicado decir algún criterio de belleza en México porque siempre está cambiando. Actualmente, la mujer debe ser alta, abdomen plano, delgada, con cintura un poco amplia y cabello largo.
[11] Para sustentar la siguiente afirmación, realicé una pequeña entrevista entre los varones jóvenes y adultos acerca de su mujer perfecta, la mayoría estuvo de acuerdo con lo que se dice en esta línea
[12] Repitiendo, ella era hermosa, inteligente, erótica, nostálgica, rebelde, osada y con un fuerte sentido
jueves, 21 de febrero de 2008
Quidam como ejemplo de la tríada perfecta: arte-tecnología-filosofía
Quidam como ejemplo de la tríada perfecta: arte-tecnología-filosofíaDesde que el Cirque du Soleil[1] pisó tierras mexicanas en el año 2002 con el espectáculo de Alegría, ha sido esperado con ansias por lo sorprende e innovador de sus actos pero en especial por la ingeniosa mezcla entre el arte y la tecnología. Actualmente, el Cirque du Soleil ha recorrido más de cien países, realizó dos películas, varios programas de televisión y documentales. Ha estrenado siete producciones residentes[2] y once itinerantes: Cirque du Soleil (1984), La magie continue (1986), Le Cirque Réinventé (1987), Nouvelle Expérience (1990), Fascination (1992) —éstas primeras cuatro ya cerraron el telón—, Saltimbanco (1992) Alegría (1994), Quidam (1996), Dralion (1999), Varekai (2002), Corteo (2005) y Kooza (2007). Además, de dos musicales-itinerantes: Delirium (2006) y Saltimbanco (2007)[3].
La empresa canadiense reunió a las familias mexicanas bajo la Gran Chapiteau para presenciar uno de los espectáculos más premiados a nivel mundial: Quidam. La traducción literal, en latín clásico, de dicha palabra es cualquiera o alguno. En la cultura popular franco-canadiense se utiliza para designar a una persona solitaria, un transeúnte desconocido que viaja junto con nosotros, pero su presencia nos resulta indiferente. Es el típico alumno que se sienta al final de la fila, no habla y al hacerlo no se le escucha. Todos somos quidam, ninguno escapa de dicho término porque engloba a cualquiera, porque el serlo no depende de uno, sino de otro. Es decir, para uno podemos ser muy importantes, pero para otros no.
La pequeña niña, al comienzo del espectáculo, da a conocer lo que le ocurre. Sufre la indiferencia de sus padres, su alma llora de tristeza y desesperación. Necesita a alguien que le enseñe a vivir. Un gran sueño toca la puerta de su armario, es Quidam —hombre sin cabeza y con una extraña sombrilla para cubrir la invisible lluvia— y le entrega un sombrero: la llave para iniciar su aventura. John, el guía por el sueño, uno de los tantos amigos imaginarios, el rebelde payaso que la ayudará a superar su tristeza. Una tristeza que debe ser curada desde el interior, pasando por los sueños, las tristezas, los miedos y las imperfecciones del hombre. Zoë experimenta sensaciones nuevas que la ayudaran a valorar el Ζωή, la vida. Todo el sueño, bellamente decorado, es acompañado por una banda oculta en la oscuridad. El espectáculo no sólo cuenta la historia de Zoë[4], sino retrata con fidelidad los miedos y las imperfecciones del hombre. Aquellos miedos que nos arrojan contra la pared. Se pretende a continuación realizar un análisis de Quidam, tomando como puntos esenciales las bellas artes, la tecnología y la filosofía.
El cateto de la base: las artes
Música es el espíritu de la obra
El Cirque du Soleil siempre ha escogido los mejores músico y en Quidam no es la excepción. André Boileau, actual cantante, tardó siete años para ingresar[5]. El compositor fue Benoît Jutras[6] y su hija Audrey Brisson-Jutras fue la primera en interpretar a Zoë[7]. Todas las canciones están en diferentes idiomas (algunas de ellas fueron escritas en lenguaje imaginario), pero tienen una esencia en común y son los sentimientos de la niña: soledad, tristeza, resentimiento. La interpretación de las mismas es importante porque ayuda al espectador a comprenderlas.

Teatro
Los orígenes del teatro o arte dramático se remontan en la Antigua Grecia, el cual era dedicado a Dionisio, dios del vino. Se puede ver una clara distinción entre los personajes, los cuales tienen un diálogo (oculto bajo las hermosas canciones y las gesticulaciones de los mismos), la trama ocurre sobre una plataforma circular —una de las características del circo—. Sí existen escenas a lo largo de la historia que se diferencian con facilidad; una escena es un acto circense. Los personajes son dibujados con una claridad maravillosa, el vestuario, junto con el maquillaje hace referencia a algunos cuentos infantiles; las niñas orientales del acto de Diábolos, acompañadas con Enfants d’acier[8], llevan vestidos plateados inspirados en el Hombre de Hojalata de El mago de Oz; varios artistas llevan las ropas desgarradas y nos recuerda a los Niños Perdidos de Peter Pan, a los piratas o salvajes.
Constantemente el elenco se está renovando, la esencia de Quidam se queda plasmada. Esto lo veo tras comparar las actuaciones entre Audrey Brisson-Jutras y Ella Bangs[9]. La primera sí engaña fácilmente al espectador con su rostro triste e infantil, tiene unos rasgos muy parecidos a los que interpretan a sus padres; la voz es, sin duda, sorprende y transmite un gran dolor. La segunda, la de rostro angelical y con cabellos rojizos, no demuestre tanto esa tristeza, pero su inocencia es encantadora al igual que su voz; no hay mucho parecido con los parientes. John Gilkey interpretó y creó a John, el personaje principal de Quidam; Mark Ward pasó de ser el primer Quidam —el cual aparece en el DVD— a ser el protagonista.El escenario está muy bien logrado, debido a que recrea con exactitud el sueño de Zoë, mezclando la realidad, como dije en líneas anteriores, con la fantasía.
Artes circenses

Un circo es un espectáculo artístico, normalmente itinerante, que incluye a acróbatas, payasos, magos, adiestradores de animales y otros artistas. Es presentado en el interior de una gran carpa que cuenta con pistas y galerías de asientos para el público. Las pistas de los circos suelen ser áreas circulares donde se presentan las funciones; por consiguiente, el circo de tres pistas es considerado más atractivo por la variedad de espectáculos que se disfrutan al mismo tiempo.
En la actualidad existen circos estables y fijos geográficamente, y algunos de éstos no poseen actos que incluyan animales, pero en muchas ocasiones el circo continúa con su carácter pasajero, lo cual puede ser anunciado por un desfile, avisando que el circo va llegando al poblado.
Hoy en día las artes circenses no son únicas de las pistas del circo, sino que también son empleos y sub-empleos desempeñados en otros lugares, dígase en las avenidas de una ciudad.
Bajo el influjo del Circo Antiguo, Quidam se levanta altanera para mostrar de lo que está hecha. Sus miles de toneladas de metal reforzado y bajo una carpa embriagadora se desarrollan doce actos (excluyendo los payasos):
Rueda Alemana. Un hombre con cabello largo entra a escena, está dentro de una rueda de metal en la cual realiza una serie de movimientos bastantes sorprendentes. En la cumbre del acto, sube al aro y luego se deja aplastar.
Diábolos. Tras una breve aparición de John con el fin de atraer la atención de la asustada Zoë, aparecen cuatro pequeñas niñas de acero que hacen unas maniobras fantásticas con diábolos o yoyos chinos[10].
Contorsión aérea en Seda. Boum-boum —el boxeador sin alma— grita y se asusta con un trueno. En la oscuridad, se escucha el canto de la protagonista, se está columpiando. Mediante una maquinaria instalada en la parte superior, unas cortinas rojas son arrastradas al centro y mientras regresan al lugar de donde vinieron, aparece una tercera; en ella está atada una mujer que pronto hará uno de los actos más conmovedores que posee un fuerte simbolismo.
Saltar las cuerdas. Todos los artistas hacen acrobacias mientras saltan cuerdas.Aros aéreos. ¿Qué es eso lo que se mueve en la parte superior? Es un hoola hopos y de ella cuelgan tres hermosas damas que jugarán en el aire sin protección alguna con riesgo a caer.
Handbalancing (acto en rotación[11]). Olga Pikhienko[12], ex miembro del equipo de gimnasia de Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS), seduce al público masculino con sus sensuales movimientos, llega al centro de la pista y hace unas armoniosas flexiones en unas varas de metal con base de madera, muy parecidos a los que un gimnasta realiza en el caballo.
Redes españolas. Es el tercer acto aéreo que consiste en que varios individuos suben a través de cuerdas suspendidas, se enredan en ellas, vuelan sujetándose un brazo con un arnés. Aquí se demuestra una gran fortaleza, una gran destreza y se reta al vacío.
Malabarismo/Manipulación (acto en rotación). El padre de Zoë juega con un sombrero, su maletín y unas pelotas. El público queda maravillado con la habilidad y destreza del artista.
VisceVersa o estatuas (acto en rotación). Es el único acto de Quidam bastante lento donde una pareja demuestra su fortaleza con un sugestivo toque erótico.
Nube o cuerda osciladora. El último acto aéreo donde una dama se columpia por los aires bajo el influjo de una moderna canción: Cloud swing.
Banquine. Varios hombres aparecen vistiendo un traje desgarrado y dos mujeres con un hermoso vestido blanco. Durante todo el acto, los caballeros arrojan a las damas o las cargan mientras éstas hacen unas bellas flexiones de danza clásica.
El cierre de las cortinas (el finale). Zoë aparece rejuvenecida junto con los padres, ella le agradece a John sobre lo ocurrido. Quidam vuelve por el sombrero y después todos los artistas se despiden.
El cateto de la altura: la tecnología
Es muy difícil trabajar con maquinaria pesada, porque cada movimiento (incluso el hacer girar la plataforma) requiere de una previa programación del operador. Se corre el riesgo de que el sistema computarizado se trabe. Incluso, los movimientos de las máquinas deben ser precisos y lentos porque los artistas pueden lastimarse o perder la vida. El sistema sólo se usa para llevar a los artistas al escenario y para crear una gama amplia de efectos especiales (como los truenos y los rayos).
En la sección cultural de la Jornada de Jalisco, apareció una nota con respecto a uno de los elementos muy sorprendentes de Quidam y “…es una cinta transportadora de 40 metros de altura, cuyos cinco rieles ocupan toda la superficie interna de la gran carpa […] Cuenta con una estructura especial que se llama teleférico, para mover a los actores dentro y fuera del escenario y también para los shows aéreos” [13].
En las carpas pequeñas, está instalado un sistema de calefacción para hacer la experiencia más agradable. La Gran Chapiteau ha sido decorada con un cielo nublado y tormentoso.

El cateto inclinado o la hipotenusa: la filosofía
Una de las advertencias que nos hizo Marx a lo largo de sus obras fue que el hombre está perdiendo el control de sus creaciones y lentamente se va volviendo esclavo de lo creado. Los padres de Zoë son así, le dan importancia a cosas oropeles y banales que dejan a un lado lo que en realidad sí importa. Esta familia tiene todas las características de una familia disfuncional: padres que se encuentran en conflicto por una u otra razón y la hija resiente todo, mas no dice nada. Entre los personajes adultos se ve una separación inminente, quizá se deba a la monotonía de la relación y esto, reitero, repercute en la pequeña. Zoë canta Atmadja con el alma destrozado por la amargura y narra lo que está sufriendo. No sabe qué hacer, está desesperada; pronto escapará de esa detestable realidad para incorporarse a una más estable. La puerta de la habitación se abre, surge Quidam —el público ve sorprendido la llegada del extraño, algunos niños se asustan y otros lloran—, un transeúnte sin cabeza que lleva una graciosa sombrilla para cubrirse de una lluvia invisible —quizá para cubrirse de los problemas que sufre la niña—. Se retira el desconocido, aparece John y Fritz[14]. Ambos emprenden una aventura, junto con Zoë, para redescubrir el milagro de la eternidad: la vida.

En el acto de la rueda alemana, bajo el encanto de Incantation, se presencia una ruptura drástica en la realidad. La oscuridad del espectáculo envuelve a todos causando una sensación de soledad que obliga a reflexionar sobre qué es la vida. Cuando la niña quiere pedir informes a los hombres de blanco acerca del lugar donde se encuentra y no lo logra. Ella se aleja y no le da importancia a lo que está sucediendo frente a sus ojos. Siguiendo con la línea, el padre aparece en escena leyendo un periódico y Zoë trata de llamar su atención, le pide que por un momento le haga caso. Él es un tempano. Ella se entristece, John ve lo ocurrido e intenta sorprenderla con el fin de alegrarla, mas no lo logra: la asusta.
Las pequeñas de hojalata bailan con su yoyo, mas la protagonista sigue estando triste por la indiferencia de su padre. Le duele muchísimo y no sabe qué hacer; su canto triste abre corazones, hace que nuestras miradas apunten a nuestra alma; nos obliga preguntarnos sobre nuestros miedos. Zoë teme crecer, porque lo desconocido le aterra. Una imperfección está por revelarse: el crecimiento obliga al cambio, muchos desearían crecer sin perder su inocencia. La contorsión aérea en seda no es más que una alegoría al crecimiento hacia la siguiente etapa: la juventud. Al terminar el acto, la artista no quiere desprenderse de sus telas porque teme a lo que hay más allá de ellas pero al final se resigna.
La fiesta, la celebración y la alegría llega a Zoë mediante un juego de saltar las cuerdas que en su niñez hubo jugado. Descubre que los participantes son Niños Perdidos en cuerpos de adultos. El espíritu de fiesta crea un ambiente de olvido en la pequeña, en sus ojos se ven que le gustaría participar en la fiesta. Pero en lo alto se escucha un helicóptero, les recuerda que están bajo otras reglas las cuales deben acatar al pie de la letra. La fiesta termina.
Las mujeres que participan en los aros aéreos le dicen a Zoë que la vida se debe vivir sin preocupaciones, debido a que se va como el aire y nunca se puede regresar el tiempo. “Aprovecha todo los momentos” parecen decirle con los movimientos tan bellos realizados. Olga Pikhienko con su acto de handbalancing le muestra que el cuerpo humano es una creación muy bella a la cual se le tiene que cuidar como un templo. La pequeña ve con curiosidad y sorpresa el acto mientras a lo lejos gira una bailarina cuyo rostro siempre permanece oculto en la oscuridad. Las estatuas vivientes, con sus trajes desgarrados, le dicen que existe una fuerza mucho más grande: el amor. El amor que ayuda a mantener el milagro de la eternidad y el equilibrio entre los seres humanos. Le dicen que sin el amor que se tienen sus padres, ella jamás había nacido y que la vida no tendría sentido.
El espectáculo no sólo cuenta la historia de Zoë, sino retrata con fidelidad los miedos y las imperfecciones del hombre. Aquellos miedos que nos arrojan contra la pared. Quidam busca la perfección estética con la ayuda de las distintas artes y la tecnología. Es una obra majestuosa cuyos elementos van desde la fantasía hasta el realismo.
Zoë a grandes rasgos somos nosotros porque siempre estamos evolucionando pero tenemos miedo a lo desconocido, nos asusta lo que hay detrás de la puerta o lo que nos espera si tomamos una u otra decisión. Quidam termina por darnos una bofetada para reaccionar ante los cambios que ocurren en la vida y lo maravilloso que puede ser; nos hace ver nuestra inferioridad y las mil maneras utilizadas para ocultarlas. Se burla de la absurda idea de la superioridad del hombre ante otras especies, porque si fuésemos superiores no pasaríamos por estos conflictos y crisis que en cualquier lado encontramos. Hace énfasis en los miedos para tomar cartas en el asunto y enfrentarlas cara a cara.
Quidam, en sí, es una obra de lo más compleja donde interviene las distintas bellas artes, la tecnología y la filosofía. Un espectáculo que supera, a mi parecer, a otros creados por el Cirque du Soleil por su contenido.
BIBLIOGRAFIA
CIRQUE DU SOLEIL, Programa Oficial de Saltimbanco, México, D.F., 2005
CIRQUE DU SOLEIL, Programa Oficial de Quidam, México, D.F., 2007
http://www.cirquetribune.com/
http://www.jornada.com.mx/
http://www.lajornadajalisco.com.mx/
http://www.eluniversal.com/
http://www.wikipedia.com.es/
http://www.wheelworkbychris.com/
http://www.cirquedusoleil.com/

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[1]Fundado en el año de 1984 por dos jóvenes artistas callejeros: Guy Laliberté y Franco Dragoné. Esta empresa, al principio apoyado con una beca del Ministerio de Cultura de Canadá, mezcla el teatro, la música y la tecnología con las artes circenses. Como dato curioso, la primera presentación del Cirque du Soleil —en Gaspé, Quebec— albergó en la Gran Chapiteau azul y amarilla del Cirque du Soleil 800 personas; en la actualidad, hay espacio para 2,500
[2]Los residentes son: Mystère (1993), “O” (1998), La Nouba (1998), Zumanity (2003), Kà (2004), Love (2006) Windtuk (2007)
[3] Saltimbanco, en el año de 1992, empezó como un show itinerante, como los demás, pero en el 2006 hizo su última representación en Río de Janeiro, Brasil. Al año siguiente, se reestrenó como un musical-itinerante.
[4] El nombre de la protagonista deriva de la palabra griega Ζωή que significa vida.
[5]BOILEAU, A. (Agosto de 2007). Conozca al equipo -Artist. (Anónimo, Entrevistador). Recuperado el 20 de febrero de 2008, de http://www.cirquedusoleil.com/CirqueDuSoleil/es/casting/team/artist/artist?a=19
[6] El uso de instrumentos de cuerdas y de viento es muy común en las melodías compuestas por Benoît Jutras, esto se puede escuchar en otros shows del Cirque du Soleil: La Nouba, O y Mystère. Sus obras, a mi parecer, tienen un toque muy juvenil que evita el tedio.
[7] ANONIMO. (s.f.). Cirque Tribune. Recuperado el 20 de Febrero de 2008, de http://www.cirquetribune.com/wiki/index.php?title=Benoit_Jutras
[8] Trad. Las niñas de acero. Es un hermoso canto en el que se puede apreciar una ligera influencia por la cultura oriental.
[9]Acompaña a la compañía del Cirque du Soleil en su viaje por México. Esta niña de nueve años canta e interpreta a la desdichada Zoë.
[10]El yoyo chino es un juguete tradicional que consta de dos conos truncados unidos por la base menor.
[11] Hay algunos actos que sólo aparecen para sustituir a otro, cuyo artista haya enfermado o esté descansando. Estos se les conocen como actos de rotación.
[12] Fuente: www.olgapikhienko.com
[13] DURAN, Cecilia. (2 de Octubre de 2007). Manos experimentadas preparan el escenario para el espectáculo de Quidam. La Jornada de Jalisco, Edición electrónica.
[14] Fritz es uno de los personajes más bellos, debido a que en su ser está fuertemente arraigado la inocencia. O, mejor dicho, Fritz —ser andrógino —es la inocencia que está encerrada en cada uno de nosotros.

Quidam en Monterrey
Juggling: acto de Quidam que no aparece en el DVD
lunes, 26 de noviembre de 2007
La danza que nunca sería inmortalizada

Romina jaló el gatillo del revólver. La bala, tras romper el viento con su velocidad, perforó la cabeza. Algunas gotas de sangre cayeron sobre el muro de atrás. El impacto empujó la cabeza y el cuerpo al suelo. Ella naufragó en un Nilo rojo y pegajoso cuyo cauce aumentaba velozmente. Un dedo índice tembló y después fue imitado por los demás. Las manos cogieron los senos mientras que el cuerpo realizaba movimientos bruscos. El rostro se tornó morado y unos sonidos guturales eran expulsados. Hermoso Nilo rojo, como en tiempos de sequía, iba reduciéndose hasta quedar en un arroyo. Romina se levantó, miró alrededor y vio que su danza de la caída jamás sería inmortalizada.
Origen de la brevedad del texto anterior
¿Cómo surgió la idea o el tema? Curiosamente, surgió tras ver una película Dancer in the dark[1]. Tras haberlo terminado, tenía la idea en la mente, como repicando constantemente. Era una idea flotando por una zona oscura que debía ser tomada lo antes posible. Me senté frente a mi computadora, nada salía y ni si quiera un érase una vez. Estaba desesperado y desistí en escribir ese día, pero dejé la idea central en un archivo por separado. Dejé la idea descansando durante unas semanas, largas semanas en que mi mente se entretenía haciendo encrucijadas en otros relatos breves.
Un buen día decidí retomar la idea que dejé entre mis curiosidades literarias. Antes de escribir, tuve que elegir la extensión de la obra. No obstante, tuve en mente la noveleta, el cuento y el cuento breve. Intenté esquematizar unas vagas ideas para la creación de la noveleta, pero me di cuenta que sería un error manejarlo como una noveleta, porque la anécdota era muy simple y no necesitaba de tanta extensión, a mi gusto claro está. Entonces, fui que elegí el cuento y jamás tomé en cuenta el poema por el simple hecho de que soy muy malo para componer poemas y, además, quería mostrar el tema de una manera digerible y que se quedase grabada en la mente del lector. Así que mi elección fue el cuento.
Hube que reescribir la historia varias veces, porque no me agradaba cómo había quedado. Hube terminado una versión del texto, pero me pareció muy común, quería romper con la forma. Deseaba innovar en cuanto al tratamiento de la temática. Cuando Romina muere y resucita, me pareció de buen gusto hacer que la sangre de la mujer regresara a la cabeza. En este punto, traté de explotar lo más que pude la idea, pero resultó que hice muchísimas imágenes que volvían cansada la lectura. Así que, como dijo un poeta, utilicé a mi pesar la goma del lápiz para borrar aquellas frases, ideas e incluso imágenes. Trabajé, sin querer, la brevedad y utilicé la economía del lenguaje como arma infalible.
Tras finalizar la corrección personal, me di cuenta que había escrito un cuento breve. Ahora, bien, hube que escoger un título para el texto. Estaba inmortalidad absurda y Romina; Manchas sobre la pared. Eran títulos muy malos. La Inmortalidad absurda regala el texto y no atrapaba al lector, lo condicionaba y no hacía que lo degustara como yo lo hice al escribirlo. Romina, aunque es el nombre del personaje, no decía nada y ni sugería nada. Fue desechado como la primera. Manchas sobre la pared me pareció muy tosco, muy chabacano, porque no decía nada. Manchas sobre la pared sugería a una mujer que pintaba (sí se leía la primera frase) y que danza de la caída jamás sería inmortalizada. Lo llevé al taller literario, impartido por Alejandro García, con el objetivo de hacer correcciones. Admito que sí hubo que cambiar algunas cuestiones, las cuales no recuerdo, pero mis compañeros me sugirieron que hiciera más corto el título. Así que el título quedó La danza que nunca sería inmortalizada, tomando en cuenta la última frase del texto.
Ahora que leo y escribo este pequeño ensayo, me di cuenta de un error sobre la última frase del texto y el título. Cambié el jamás por nunca, aunque es un error intrascendental porque con el jamás rompe un ritmo suave y misterioso que se hace crea con el nunca.
La temática del cuento anterior es simple: la inmortalidad de una persona. A grandes rasgos es lo siguiente, una mujer se harta de la inmortalidad que, por uno u otro motivo que dejé al aire para que el lector lo dedujera o lo inventase, y se suicida; se da cuenta que no puede quitarse la vida (obviamente). Aunque parezca ser un texto bastante sencillo y, hasta cierto grado, simplón, fue uno de los cuentos más difíciles que escribí, porque la temática, quiérase o no, es muy común en el mundo literario. Por lo tanto, debía innovar en cuanto al tratamiento de la temática.
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[1] Dancer in the Dark (Bailar en la Oscuridad, Bailando en la oscuridad, Bailarina en la oscuridad o Danzando en la oscuridad) es una película dirigida por Lars von Trier en el año 2000. Este drama musical cuenta con las actuaciones de la cantante islandesa Björk, la actriz francesa Catherine Deneuve, David Morse y el sueco Peter Stormare. Es la tercera de la trilogía fílmica "Corazón dorado" de von Trier en la que se incluyen Breaking the Waves (Contra Viento y Marea, también Rompiendo las olas) con Emily Watson y Los idiotas; todas historias de heroínas que se mantienen inocentes pese a sus acciones. La banda sonora de la película, luego editada en el álbum "Selmasongs", fue creada en su totalidad por Björk. Se trata de una coproducción en la que participaron Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Suecia, Finlandia, Islandia y Noruega.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Un paseo por mi sendero literario
La palabra tiene mucho de aritmética: divide cuando se
utiliza como navaja, para lesionar; resta cuando
se usa con ligereza para censurar; suma
cuando se emplea para dialogar, y multiplica cuando se da
con generosidad
para servir.
Palabras, todo está compuesto por palabras, desde las cosas más sencillas hasta las más complicadas. El ser humano tiene palabras para todo, inclusive para aquello que no existe. El primer día, Dios creó la luz mediante la palabra. Desde tiempo inmemorial, la palabra está entre nosotros, convive fraternalmente. Por ende, la literatura es el arte que emplea el lenguaje, el cual está compuesto por palabras, para expresar cualquier cosa. Entonces, los poetas son los artistas de la palabra o, dicho de una manera, capturan las palabras y las estructuran bellamente para crear una obra artística.
Ahora me pregunto, como muchos escritores lo han hecho anteriormente, por qué amo la literatura y cómo surgió o qué fue lo que motivó mi interés por ella. Me he es de vital importancia mencionar aquellas obras que son o han sido básicas, porque explicaría el camino que he recorrido y hacia dónde voy. Asimismo, en mi mente revolotea unas preguntas muy inquietantes: ¿cómo es mi concepto de literatura? y ¿por qué escribo lo que escribo?
En la literatura puedo ser un héroe, creo o destruyo universos o mundos sorprendentes. Algunas veces, soy un criminal que disfruta acechar a sus víctimas para asesinar sin el miedo de ser capturado por la autoridad. Puedo ser un ermitaño que, para escapar de la realidad, construye un barco para navegar en el vasto oceáno de la soledad. Amo a la literatura porque me permite hacer cosas inimaginables y que no podría hacer en la realidad. Es mi válvula de escape.
La literatura no apareció ante mí como a Luciano de Samosata en su Ensueño —no era aquella mujer con trajes hermosos y costosos, no tenía ese porte altanero pero sí poseía un acervo cultural muy vasto—, sino que siempre había estado allí presente aguardando pacientemente en las docenas de libros que decoraban el comedor de mi casa. No recuerdo en qué momento empecé a tomar los libros para leerlos de cabeza, pero mis padres me leían desde que tengo memoria. La lectura surgió como un juego, un juego en el cual imitaba a mi padre, a quien siempre veía con un libro en la mano. Siempre me preguntaba qué había en un libro y por qué entretenía tanto a mi padre y mi abuelo. Tenía muchos libros, pero no sabía qué libro leer. Mi padre me aconsejó leer mitos cristianos, así que escogí Taor, el cuarto rey mago[1] —el cual ya no está en mis manos.
Ese fue el origen o la chispa que encendió mi interes por la literatura. Había descubierto un interesante mundo. Me encantó y seguí leyendo cuentos infantiles hasta que mi gusto por la lectura se detuvo por un tiempo para después enfocarme en la escritura. Así surge propiamente la pasión por la literatura. Mi visión infantil del mundo era como la de todo niño: fantasía, simple fantasía donde doncellas encerradas en la torre más alta de un fúnebre castillo custodiado por un dragón esperaban a su caballero montado en su corcel.
La literatura es el reflejo de la sociedad. En sus millones de páginas organizadas en libros podemos observar el pasado o el futuro que nos espera o nos podría esperar. Es una memoria inalterable que está entre nosotros y, al mismo tiempo, no está. Este arte no viene a nosotros sino debemos ir hacia ella. Para andar en el camino de la literatura es necesario tener iniciativa. Algunos creen que el sendero ya fue recorrido por todos los artistas, pero nos damos cuenta que es una opinión a medias, porque sí se habrán escrito miles de libros sobre una temática, pero la importancia radica en cómo el autor lo trata.
He entrado en ese sendero, creí haberlo recorrido todo, pero fue un error porque daba al menos un paso y me encontraba con alguna novedad. Me adentré en varias civilizaciones —devoré fragmentos de El libro de los muertos, me fasciné con el mundo y la mitología hindú cuando leí El Hitopadeza—, lloré con Jean Valjean y Cosette, fui a conquistar Rusia con Napoleón para después salir de ahí humillado. Atravesé el Infierno, el Purgatorio y el Cielo sin salir de mi casa. Presencié las orgias de Justina, Julieta e ingresé a la Escuela del Libertinaje para salir asqueado de tanto desenfreno. Fui a Fantasía sobre el dragón-perro. Me confundí en el mundo de El final del Juego para después darme cuenta que todo era un sueño. Lloré lágrimas de odio y rencor hacia un asesino, un dictador, que goza de la anomia de las instituciones mexicanas. Entré al mundo de Harry Potter y salí fastidiado por tanta monotonía. Fui un robot que, cansado por la dictadura humana, me rebelé. Leí La Iliada, disfruté el panorama griego, vi cómo los cuerpos caían uno tras otro sobre un campo de batalla que olía a muerte y destrucción. Presencié cómo Hitler se hacía el mártir en su pésima Mi lucha, recuerdo cómo me burlé de él. Lloré la muerte de los niños que iban en la vieja carreta de Pájaro, vuelve a tu jaula. Mis ojos atravesaron por toda clase de corrientes literarias, pesqué aquí y allá para expandir mis conocimientos del universo.

Muchas obras fueron fundamentales para mí, de entre ellos la Divina Comedia, La historia interminable y Pájaro, vuelve a tu jaula. Pero fue una antología la clave en mi desarrollo como escritor: El cuento jíbaro. Antología del microrrelato mexicano[2]. Tras leerlo, como mero ejercicio literario, comencé a escribir relatos breves y me di cuenta que era mi fuerte. Leí con alegría a Augusto Monterroso. Otro autor, Severino Salazar, también influyó sobre mí notablemente, me mostró que las anécdotas más banales, ocurridas en un pueblo o en una pequeña ciudad, pueden convertirse en obras de gran calidad.
Es importante mencionar que muchos autores escriben personajes perfectos, tan verosimiles, que los lectores se convierten en el personaje. Es decir, el protagonista deja de ser un ente ficticio y, por un breve instante, cobra vida o, mejor dicho, invade el cuerpo del lector (como un demonio o fantasma) para cumplir su destino que ya estaba escrito. Eso son los buenos personajes y lo que todo autor debería alcanzar. En cuanto a las obras literarias, tras terminar de ser escritas, se independiza y se aleja del creador. Lo anterior lo sostiene Octavio Paz en El arco y la lira y yo le apoyo, porque muchas veces la obra está planeada y al final resulta ser otra cosa. El autor no defiende el texto, sino que sólo la crea y es la misma obra quien se defiende porque se le ha dotado de las herramientas necesarias para hacerlo.
Mi relación con la literatura es como la de una madre con su hijo. Me cubre con su caluroso manto de letras, me obsequia conocimientos y me deja escribir sobre todo lo que se me plazca sobre ella. Dicha relación surgió accidentalmente. Primero fue una mera imitación al ver a mi padre leer, como dije en líneas anteriores. Tras haber leído lo suficiente comencé a escribir y dejé de leer, pero me di cuenta que la lectura fortaleza y ayuda a superar los errores o perfeccionar las obras.
La escritura, desde tiempos inmemoriables, ha servido como vehículo de comunicación para las personas. Nos ha servido y sigue sirviendo como un medio para dejar plasmado nuestra evolución. Escribo lo que escribo para ausentarme un poco de la realidad, busco en ella un poco de paz para reflejarme. Me gusta recolectar la esencia de lo que me rodea y reflejarlas en un breve espacio de tiempo.
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[1] Escrito por Michel Tournier. Nos hnarra la historia de un cuarto rey mago, Taor, que vio la estrella de David y emprendió su marcha para ver al niño Dios, pero llegó muy tarde y sin regalos.
[2] El cuento jíbaro. Antología del microrrelato mexicano. PERUCHO, Javier. Fictica Editorial. Xalapa, Veracruz.
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